
Los Sprays o Lociones Áuricas, también denominados Elixires Áuricos o Rocíos Vibracionales, constituyen herramientas fundamentales en el ámbito del bienestar holístico, la aromaterapia sutil y la sanación energética. A diferencia de los perfumes convencionales, estas formulaciones líquidas son desarrolladas con esmero e intencionalidad, con el objetivo de interactuar directamente con el campo energético que rodea al cuerpo humano, conocido como aura.
- Definición y propósito principal
Un Spray Áurico se compone de una mezcla líquida —usualmente a base de agua destilada, hidrolatos o alcohol de cereales— enriquecida con elementos naturales de elevada frecuencia vibratoria.
Propósito: Su función principal radica en modificar, limpiar, equilibrar o proteger tanto el campo energético personal (el aura) como el entorno inmediato. Estos productos operan de manera inmediata y no invasiva, dispersándose eficazmente en el aire circundante.
Mecanismo de acción: Al pulverizarse, los componentes vibracionales de la mezcla (aceites esenciales, extractos y la propia intención) se distribuyen en el ambiente. Las partículas pueden ser inhaladas y, lo más relevante, entran en contacto directo con las capas del aura, contribuyendo a armonizar las frecuencias alteradas o a disipar energías de baja vibración.
Hierbas de protección
- Ajo
- Albahaca
- Alcanfor
- Angélica
- Anís Estrellado
- Azafrán
- Belladona
- Canela
- Cardo Santo
- Cayena
- Cedro
- Clavo de Olor
- Copal
- Cuasia
- Enebro
- Estoraque
- Eucalipto
- Fresno
- Goma Arábiga
- Hiedra
- Hierba de San Juan
- Hinojo
- Incienso
- Jengibre
- Laurel
- Lavanda
- Lino
- Madreselva
- Malva
- Mirra
- Muérdago
- Nuez Moscada
- Olmo
- Ortiga
- Palo Santo
- Pensamiento
- Pimienta Negra
- Pino
- Ruda
- Salvia
- Sándalo
- Sello de Salomón
- Siempre Viva
- Tomillo
- Toronjil
- Trébol
- Valeriana
- Verbena
- Vetiver
- Zarzamora




